El congresista por Nueva York, Anthony Weiner, responsable de un escándalo que copa las portadas de la prensa local, mantiene su decisión de no renunciar a su cargo, pese a la polémica por sus contactos “inapropiados” con mujeres en la red y las crecientes presiones para que renuncie.
Una de las últimas en sumarse a las peticiones de dimisión fue la congresista demócrata por Pensilvania, Allyson Schwartz.