El Parlamento polaco aprobó ayer una condena contra los autores de los crímenes cometidos en 1944 por los ocupantes nazis contra los insurrectos de Varsovia y la población de la capital polaca.
Según la resolución, sigue abierto el problema de la responsabilidad jurídica por los crímenes contra los participantes en la insurrección de Varsovia, la población civil polaca y barriadas de la ciudad que fueron arrasadas por la voladura sistemática de sus edificios.
"Indudablemente, la autoría material al menos no se puede atribuir a ETA", indicó Palacio, pero pidió seguir investigando "por arriba y por abajo", en alusión al norte de España y al Magreb.