El Congreso reanudó ayer el estudio de un proyecto de ley para la reposición de un bono destinado a los ciudadanos mayores de 65 años, después de una alborotada sesión que fue suspendida en horas de la madrugada.
Silbidos, petardos, amagos de enfrentamiento a golpes entre los congresistas y otros actos poco comunes en el recinto de la Cámara de Diputados obligaron a que los legisladores dispusieran una pausa en la madrugada de ayer, tras cerca de 12 horas de discusión.
El presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Guido Añez, dijo que la suspensión del debate fue concertada con todas las fuerzas políticas, las cuales dispusieron también que cada bancada contará con una hora y media para exponer sus argumentos a favor o en contra del bono. Por ello, Añez expresó la esperanza de que la ley sea aprobada con la leve mayoría del oficialismo ayer, o a más tardar hoy.
Pero el líder de los campesinos cultivadores de coca y de la oposición, el diputado Evo Morales, dijo que no aceptó el acuerdo, y que los legisladores de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), exigirán que se dé a cada uno una hora, como se había resuelto el viernes, cuando se inscribieron para intervenir 114 de los 130 diputados.