Más de 10,000 personas y las principales autoridades afganas rindieron homenaje ayer al comandante Ahmad Sha Masud, el "León del Panchir", con motivo del segundo aniversario de su muerte en un atentado atribuido a la organización Al Qaeda.
Reunidos en el gran estadio de la capital en el que los talibán realizaban las ejecuciones públicas, decorado para la ocasión con los colores negro, rojo y verde de la bandera afgana, unos 10,000 kabulíes asistieron a la ceremonia organizada por el gobierno, bajo un inmenso retrato del "héroe nacional afgano".
En medio de un importante dispositivo de seguridad, el presidente Hamid Karzai y el gobierno al completo se instalaron en la tribuna de honor junto a los más famosos líderes muyahidines y ex compañeros de armas del comandante Masud.
También asistieron al acto los tres hermanos del difunto y su hijo, Ahmad, quien como hacía siempre su padre llevaba la cabeza cubierta con el tradicional pakol (sombrero afgano). "Mi padre murió como mártir defendiendo Afganistán y la identidad nacional", finalizó su hijo desde la tribuna.