Rusia conmemoró ayer el 88 aniversario de la revolución bolchevique bajo demandas de restablecer la fecha como fiesta estatal, por primera vez abolida este año pese a la oposición de la mayoría de la población.
Miles de personas, al menos 12,000 según estimaciones de la policía capitalina, respondieron en Moscú a la convocatoria del Partido Comunista de Rusia (PCR), que llamó a manifestarse por restablecer el 7 de noviembre como día festivo.
"No se produjeron incidentes de gravedad", comunicó un portavoz policial a la agencia rusa Interfax, aunque admitió que "varias personas" fueron detenidas.