Miles de sobrevivientes, soldados, ex rebeldes y agricultores se reunieron en el estadio nacional para conmemorar ayer el décimo aniversario de la caída del gobierno extremista que impulsó el genocidio de Ruanda.
A través de poemas y discursos, los participantes recordaron las profundas heridas, pero también se refirieron a lo lejos que había llegado el país desde aquellos días de asesinatos.
"Nuestro pasado fue configurado por un mal liderazgo que alentó la discriminación. Eso ha finalizado", expresó el presidente Paul Kagame ante una multitud que se congregó en el Estadio Amahoro.
Más de 500,000 integrantes de la minoría tutsi y políticos moderados de la mayoría hutu fueron asesinados durante los 100 días de genocidio dirigido por el gobierno hutu qen ese momento en el poder.
El genocidio terminó cuando los rebeldes liderados por Kagame tomaron la capital de Ruanda, y derrocaron al gobierno.