LOS CHILENOS conmemoraron el 34 aniversario del golpe militar que el 11 de septiembre de 1973 derrocó al presidente Salvador Allende, sin la presencia del dictador Augusto Pinochet, fallecido en diciembre del año pasado.
En ese contexto, la conmemoración transcurrió en un ambiente de relativa tranquilidad y con algunos incidentes ínfimos, sin que se informara de detenidos.
Los sectores de izquierda recordaron en las calles al fallecido mandatario socialista y a los caídos en la asonada militar, mientras quienes apoyaron el golpe celebraron misas y el gobierno de Michelle Bachelet rindió homenaje a las víctimas.
Paradójicamente, en una misa celebrada por el Ejército en la Escuela Militar, el nombre de Pinochet, que además de haber encabezado una cruenta dictadura (1973-1990), comandó la institución durante 23 años (1973-1998), no fue mencionado por los sacerdotes oficiantes.
Bachelet, tras depositar flores ante una placa que recuerda a Allende en el lugar donde murió, en La Moneda, abogó por un Chile "más justo y democrático", en una ceremonia en la que estuvo acompañada por Carmen Paz Allende, una de las hijas del gobernante, y Marcia Tambutti, una de sus nietas.
"Que este 11 de septiembre sea nuevamente un compromiso de todos nosotros para ese Chile mejor, más democrático, más justo, más humano y más libre que todos queremos", afirmó la mandataria socialista.
"Este es un día de conmemoración, de reflexión. Hace 34 años en nuestra patria hubo sucesos que terminaron con la democracia y además con la vida de muchos compatriotas", dijo Bachelet, que destacó también la figura de Allende, "que entregó su vida por la dignidad, por la democracia y por la patria".
La mandataria, junto a otras autoridades e invitados, participó además en La Moneda en una liturgia ecuménica en memoria de quienes murieron ahí, en defensa de la democracia, hace 34 años.
En el oficio, el sacerdote católico Percival Cowley dijo que no se puede olvidar "a quienes perdieron la vida, tanto civiles como militares", mientras el evangélico Juan Albornoz, manifestó que "recién esta pesadilla está dando paso a la normalidad".
En una declaración, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) denunció "la persistente conducta represiva impuesta por las autoridades contra la ciudadanía" y condenó "la criminalización de las manifestaciones públicas".
"Participar de una conmemoración tan profundamente significativa, con la imagen de la ciudad sitiada en aras del orden, sin libertad para depositar una flor precisamente en el lugar en que mataron la libertad, sería un contrasentido que no podemos ni queremos vivir", añadieron.
Los grandes ausentes en la misa fueron los familiares de los detenidos desaparecidos, que no asistieron en protesta porque el domingo fueron reprimidos por la policía cuando trataron de llegar a Morandé 80.
Conmemoran golpe militar con tranquilidad
Diversas organizaciones polticas y sociales rindieron homenaje a Salvador Allende