El testimonio de un ex militar, que participó en una exhumación de cadáveres de desaparecidos en Chile bajo la dictadura del general Augusto Pinochet, provocó ayer un fuerte impacto en el mundo político y entre familiares de las víctimas que insistieron en exigir justicia.
El ex cabo del Ejército Eliseo Cornejo Escobedo, en declaraciones difundidas el domingo, reveló también que presenció el fusilamiento de 21 prisioneros cuando los militares coparon el Palacio gubernamental de La Moneda, donde el presidente socialista Salvador Allende se suicidó en medio del golpe que encabezó Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.
Cinco años después, el 23 de diciembre de 1978, Cornejo Escobedo recibió la orden de indicar a otros militares el sitio en que fueron sepultados los prisioneros, cuyos cadáveres fueron desenterrados y llevados hasta un helicóptero que presumiblemente los lanzó al mar.