El Consejo de Guardianes, órgano que debe validar las elecciones, tiene previsto anunciar hoy el resultado del recuento aleatorio efectuado en el 10 por ciento de las urnas de los comicios presidenciales del pasado 12 de junio, cuya anulación ya ha descartado de antemano.
Los Guardianes han admitido algunas irregularidades, al aceptar el lunes que en al menos cincuenta ciudades del país se contabilizaron más votos que personas había censadas.
Sin embargo, ya ha advertido que ni el recuento aleatorio ni el hecho de que haya más sufragios variará sustancialmente el resultado electoral y que en ningún momento se ha planteado la repetición de los comicios.
"Si hubiera ocurrido una grave ilegalidad en las elecciones, el Consejo habría anulado los votos en las urnas, colegios, distritos o ciudades afectadas, como ya ha hecho en otras ocasiones en elecciones parlamentarias", dijo el portavoz del Consejo, Ali Abbas Kadkhodaei.
Por su parte, el subdirector del Centro Electoral Nacional, Ali Asghar Sharifi Rad, anunció que se harán públicos los resultados urna a urna para "despejar las dudas sobre la victoria del actual Presidente".
"Durante las elecciones previas, las cifras sobre el resultado de cada urna han sido confidenciales, sólo accesibles a ciertos responsables", indicó.
"En esta ocasión, serán publicados para resolver las ambigüedades", agregó Sharifi Rad, a quien cita la agencia local IRNA.
Mientras el proceso legal llega a su término y la oposición busca vías alternativas de protesta, el Gobierno continúa con sus ataques a la comunidad internacional, a algunos de cuyos miembros acusa de promover los disturbios para provocar una "revolución de terciopelo".
Teherán acusó ayer de "injerencia en los asuntos internos" del país al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, quien el lunes pidió la libertad para aquellos que protestan contra los resultados electorales del pasado 12 de junio.
"Sus declaraciones están en contra de las atribuciones de la Secretaría General de Naciones Unidas y del derecho internacional, y constituyen una interferencia en los asuntos internos de Irán", dijo el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hasán Qashqavi.
Expulsión.
El ministerio iraní de Asuntos Exteriores confirmó la expulsión de dos diplomáticos británicos. Según la prensa oficial, el lunes se exigió la salida del país del primer y del segundo secretario de la citada legación.
En una decisión recíproca, el primer ministro británico, Gordon Brown, anunció ayer la expulsión de Londres de dos diplomáticos iraníes.
Las siempre tensas relaciones entre ambos estados se deterioraron en la última semana después de que Irán acusara al Reino Unido de estar detrás de las protestas y disturbios que agitan el país tras los comicios, en los que resultó reelegido el presidente Mahmud Ahmadineyad, entre las protestas de fraude de la oposición.