Un grupo de científicos de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han descubierto la forma de conservar las vacunas sin necesidad de refrigeración, lo que ayudará a la inmunización infantil en países en desarrollo con problemas de suministro eléctrico.
Los científicos mezclaron las vacunas con dos tipos de azúcar antes de secarlas lentamente en papel de filtro, con lo que lograron conservarlas de forma que pudieran reactivarse fácilmente en el momento necesario, informó la BBC.
El proceso de refrigeración de las vacunas es muchas veces difícil en países donde escasean las clínicas, los frigoríficos o donde se producen con frecuencia cortes de luz.