La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) tunecina aprobó la nueva Constitución del país, la segunda desde su independencia y la primera desde la caída del dictador Zin el Abidín Ben Ali, en enero de 2011.
La Ley Fundamental fue apoyada por 200 de los 216 diputados presentes en la Asamblea, 12 se mostraron en contra y cuatro se abstuvieron.
La aprobación de la Carta Magna, el último hito de la transición política tunecina, se retrasó más de un año debido a las diferencias entre el Gobierno dirigido por el partido islamista Al Nahda y la oposición laica.