Chen Xinnian, de 64 años de edad ha construido una vivienda de 50 metros cuadrados a seis metros bajo tierra en el centro de China, obra en la que invirtió cuatro años de su vida, y con la que solucionó su imposibilidad de adquirir un piso ante el incremento del precio de los apartamentos en el gigante asiático.
Espera que el Gobierno autorice la construcción.