Unas 4,460 personas murieron el año pasado en Teherán a causa de la contaminación, según el asesor del ministro de Salud de Irán, Hasan Agayani.
En declaraciones difundidas por el periódico “Mardom Salari”, Agayani explicó que, aunque han sido reemplazados más de un millón de vehículos en las calles, todavía queda otro millón por sustituir.
La densa capa de contaminación que cubrió Teherán esta semana llevó a las autoridades a ordenar el cierre de las escuelas y a suspender el trabajo en dependencias públicas, así como a clausurar todos los centros educativos, incluidas las universidades.
Desde hace una semana y por orden de las autoridades de Teherán, solo se permite la circulación de automóviles tres días a la semana, dependiendo de si su matrícula termina en número par o impar.