Los organismos de socorro de Ecuador intentaban ayer acceder a la zona de un deslave que habría sepultado a unas 60 personas en el sur del país, mientras las esperanzas de encontrar sobrevivientes eran mínimas, dijeron autoridades. El deslave que sepultó a un número no determinado de vehículos y personas se registró el martes en la amazónica provincia de Morona Santiago, en un remoto lugar situado a unos 270 kilómetros al sureste de Quito.
El cuerpo de una joven de 14 años fue rescatado el miércoles de la zona, en lo que fue considerado por las autoridades como un anuncio de la suerte que habrían corrido las restantes personas sepultadas por un flujo de lodo y agua. El área circundante al desastre ha registrado deslaves menores producto de la lluvia que pertinazmente ha azotado el sector.