Un activista del Hamas murió ayer, al ser alcanzado por disparos israelíes en la Franja de Gaza, mientras el presidente palestino Yasser Arafat calificaba de "muy positivas" las reuniones que una delegación palestina mantuvo con dirigentes estadounidenses en Washington.
Bassem Naji, miembro de ese movimiento radical islámico, murió durante un tiroteo con soldados israelíes cerca de la colonia de Dugit. Los artificieros desactivaron un artefacto que había sido encontrado al lado de su cadáver.
Con su muerte, el número de víctimas mortales desde el inicio de la Intifada a fines de septiembre de 2000 se eleva a 2,439 personas, entre ellas 1,796 palestinos y 600 israelíes.
En tanto, el Ejército israelí detuvo a alrededor de 50 palestinos, hirió a dos niños, derribó una casa y arrasó campos de cultivo en Cisjordania y la franja de Gaza, informó la agencia palestina de noticias WAFA.
En Jan Yunis, en el campo de refugiados de al-Amal, Mohamed Fares, de 6 años, y Hafes Jader, de 7 años, resultaron heridos, por disparos efectuados desde un tanque.
En Dir al-Balah, en el centro de la franja de Gaza, excavadoras, escoltadas por tanques arrasaron campos de olivos y palmeras al oeste del asentamiento de Kfar Darom.