Al menos diecisiete personas murieron en varias ciudades de Siria durante las manifestaciones que se desencadenaron después del anuncio ayer de una amnistía general para los presos ordenada por el presidente del país, Bachar al Asad.
El mayor número de víctimas se registró en la localidad central de Homs, donde al menos once manifestantes fallecieron, ocho en el barrio de Al Jalidiya y tres en el de Bab al Sabaa, según los grupos opositores Sham y Newroz.
Ambas organizaciones subrayaron en Facebook que esas muertes coincidieron con la entrada de vehículos blindados del Ejército en Al Jalidiya.
Anteriormente, la ONG la Revolución Siria contra Bachar al Asad había informado de un muerto, que identificó por su nombre, y de seis heridos, dos de ellos mujeres, en ese barrio de Homs.
El mismo grupo denunció que en Al Jalidiya había francotiradores apostados en la azotea de una escuela, mientras que Sham aseguró que agentes de seguridad y "matones" dispararon contra los manifestantes opositores.