Las armas más poderosas y de grueso calibre usadas por el crimen organizado en México ingresan al país por Centroamérica y no por EE.UU., como se cree, revela un cable diplomático filtrado por Wikileaks, publicado por el diario La Jordana.
Las armas provienen de arsenales de los Ejércitos de Centroamérica y entran como contrabando por la frontera entre México y Guatemala, según varios cables enviados por la Embajada de EE.UU. en México al Departamento de Estado entre marzo de 2009 y enero de 2010.
Esos cables se refieren a tres conferencias bilaterales sobre tráfico de armas que se realizaron en 2009 en Cuernavaca y Tapachula, México, Phoenix, EE.UU.
En esos mensajes, la embajada estadounidense señala que los dirigentes políticos mexicanos "no se inhiben a la hora de recordarnos que la demanda de drogas en Estados Unidos, el lavado de dinero y el flujo de armas ilegales desde nuestro lado de la frontera sirve de combustible a la guerra del narco en México", según La Jornada.
EE.UU. reconocía ya en esa época la tendencia de las organizaciones de narcotraficantes mexicanas a demandar cada vez más poder de fuego y comprar armamento pesado como granadas y armas antitanque ligeras, lanza cohetes y rifles de grueso calibre.
Sin embargo, uno de los cables indica que el 90% del armamento pesado confiscado por las autoridades mexicanas y rastreado por las fuerzas de seguridad de EE.UU. proviene de Centroamérica.
En cambio, el 90% de las armas convencionales, rifles, fusiles y pistolas, sí entran a México como contrabando desde EE.UU., reconocen los diplomáticos estadounidenses.
Además, las autoridades estadounidenses critican que mientras 30,000 miembros de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. vigilan la frontera con México, supuestamente solo 125 agentes de migración hacen lo propio en la línea divisoria entre México y Guatemala.