Los bomberos de California dieron por casi extinguidos los incendios que arrasaron más de 17,000 hectáreas desde finales de la semana pasada en el sur del estado y permitieron regresar a sus casas a miles de desalojados.
El balance de los seis días de fuego fue de más de 800 viviendas calcinadas, un centenar de edificios dañados, 11 heridos y 30,000 desalojados, la mayoría de los cuales ya pudieron volver a sus hogares.