EL "SANTOS Dumont" aún no ha aterrizado en Brasil pero ya ha generó un nube de polvo.
Los opositores critican la compra de un nuevo avión para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva con el argumento de que es un gasto innecesario ($56 millones), que revela el gusto del mandatario por el lujo y que, además, fue adquirido sin licitación pública.
El gobierno, políticos aliados y la Fuerza Aérea aseguran que el avión no pertenece a Lula, sino a los activos del país.