A la reunión asisten mandos policiales y militares de esta ciudad, a 126 kilómetros al sureste de Bogotá, capital de departamento del Meta.
Las fuentes señalaron que en la cita se estudian medidas especiales para facilitar la operación de las aeronaves venezolanas con los símbolos de la Cruz Roja, como autorizó el miércoles el gobierno colombiano a petición del Ejecutivo venezolano.
El gobierno del presidente lvaro Uribe aceptó el miércoles la "fórmula" anunciada horas antes por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para posibilitar la puesta en libertad de los tres rehenes en poder de las FARC.
Además, agradeció a Chávez "su interés" por la puesta en libertad de Clara Rojas, de 44 años, su hijo Emmanuel, de 3 y de Consuelo González de Perdomo, de 57, tres secuestrados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijeron estar dispuestas a liberar en un comunicado divulgado el pasado 18 de diciembre.
La seguridad en el aeropuerto "Vanguardia" de Villavicencio fue reforzada ayer y se aguarda que entre hoy y mañana se inicie la operación "Transparencia" como la bautizó el presidente Chávez.
Decenas de periodistas locales y extranjeros empezaron a llegar a la ciudad el miércoles para la cobertura informativa de la entrega de los primeros rehenes de la principal organización guerrillera colombiana.
Mientras, algunos jerarcas de la Iglesia Católica, como el obispo de Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela, Oscar Urbina, consideró que esa operación es "una luz que se prende" para el 2008 y para el regreso de todos los secuestrados.
"Sin duda, las grandes cosas empiezan con pequeños pasos", dijo el religioso en declaraciones a periodistas en esa ciudad.
El plan explicado el miércoles por Chávez incluye la entrada en territorio colombiano de aviones y helicópteros venezolanos con el símbolo de la Cruz Roja para recoger a los liberados.
En él se incluye la participación de delegados internacionales de varios países latinoamericanos y de Francia.
La propuesta fue anunciada en una rueda de prensa en Caracas y simultáneamente entregada al canciller colombiano, Fernando Araújo en Bogotá por el vicecanciller venezolano, Rodolfo Sanz.
Chávez explicó en Caracas que "la operación humanitaria internacional" partiría de varios aeropuertos venezolanos y recalaría en la terminal aérea de Villavicencio, que seria el "centro de operaciones".
Desde allí partirían helicópteros de su país, marcados con la Cruz Roja, a un punto en "una dirección desconocida, hasta ahora" en el que serían recogidos los rehenes.