El Canciller Wolfgang Schuessel convocó a elecciones anticipadas ayer, en medio de una crisis política suscitada por la renuncia de cuatro dirigentes del Partido de la Libertad, que forma parte de la coalición gobernante.
Schuessel anunció además que hoy pediría a la dirección del Partido Conservador (OeVP) la disolución del parlamento a partir del 19 de septiembre. También anunció el fin de la coalición con la extrema derecha de Joerg Haider.
"Austria necesita un gobierno estable, esa es mi responsabilidad como canciller"", dijo Schuessel en conferencia de prensa. La vicecanciller Susanne Riess-Passer, el ministro de Finanzas, Karl-Heinz Grasser y el dirigente del partido en el parlamento, Peter Westenthaler, renunciaron el domingo.
El ministro de Transporte Mathias Reichhold renunció también el lunes. Los tres renunciantes el domingo citaron como motivo de su renuncia un conflicto con el ultraderechista Haider, ex líder del partido y gobernador de la provincia de Carinthia, conocido por comentarios pasados en defensa de la era nazi.
Riess-Passer, que también abandonó el liderazgo del Partido de la Libertad, dijo que es imposible para el partido funcionar con eficacia cuando hay ese tipo de conflictos. "Estos desacuerdos intrapartidarios han debilitado el partido y han dañado seriamente la confianza de los votantes"", dijo Riess-Passer, que dirige el Partido de la Libertad. "Es mi opinión que ésta es la única salida honesta"".
Haider pidió nuevas elecciones, señalando que son una obligación para con los votantes"". Dejó abierta la cuestión sobre quién debería dirigir al partido en tales elecciones, señalando que hay varias personas calificadas además de él.
Maria Rauch-Kallat, secretaria general del Partido del Pueblo, otro miembro de la coalición gobernante, se lamentó el lunes en una entrevista con la televisión estatal austríaca que un gobierno que realmente ha cambiado tanto en Austria"" estuviese en peligro. Citó como logros las reformas a las pensiones y el derecho laboral. Nos gustaría continuar con este proyecto, pero si no es posible, tendremos que preguntar a los votantes qué desean"", agregó.
La oposición también pidió nuevas elecciones. Alfred Gusenbauer, líder de los socialdemócratas declaró que las renuncias significaban el fin del experimento negriazul"", en alusión a los colores partidistas de los miembros de la coalición: el Partido Popular y Partido de la Libertad. La prensa austríaca conjeturó el lunes que las elecciones anticipadas se harán a fines de noviembre. Las elecciones estaban fijadas originalmente para septiembre del 2003.