Corea del Norte repatrió a seis ciudadanos surcoreanos que accedieron al país comunista presuntamente de forma ilegal, en un gesto histórico sin precedentes que podría contribuir a la mejora de las relaciones bilaterales.
Los seis surcoreanos fueron trasladados por las autoridades del régimen de Kim Jong-un hasta la militarizada Aldea de la Tregua de Panmunjom, en la frontera del paralelo 38, que divide a ambas Coreas, donde cruzaron la línea que divide el Norte y el Sur.
"Es la primera vez que los norcoreanos devuelven a ciudadanos del Sur a través de Panmunjom", confirmó a Efe una portavoz del Ministerio de Unificación de la ciudad de Seúl.