El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, instó a una concertación de todos los sectores de la sociedad, aunque no dejó de criticar a la prensa y a la oposición en su informe anual a la Nación presentado ante los miembros de la Asamblea Nacional.
Ante una audiencia en la que se notó la ausencia de opositores, Correa dejó claro que sus intenciones de transformar el país van en serio y también que mantiene su ofensiva contra la prensa crítica, que le reclamó en primera plana de cinco diarios “Por la libre expresión”.

Política.
El presidente no descartó la posibilidad de volver a convocar consultas populares como las de mayo pasado para aprobar asuntos importantes para el Estado, así como la denominada "muerte cruzada”, que le permitirá disolver el legislativo y convocar elecciones anticipadas, a las que él podría presentarse.
Medios de comunicación.
Cinco periódicos de Ecuador abrieron con la misma portada en la que reivindican la libertad de expresión.

La Hora, El Universo, Expreso, El Hoy y El Comercio abrieron su versión impresa con la mitad de la portada con un fondo blanco y con letras grandes, que combinan los colores negros y rojos, que dicen: “Por la libre expresión”.
Esta actitud provocó las críticas del presidente a la prensa que cuestiona su gestión, a la que suele calificar como “corrupta y mediocre” y a la que acusa de ser un poder fáctico reticente a los cambios que se dan en el país.
En Ecuador y en América Latina “se ha producido la privatización abusiva de la opinión pública, que ha sido secuestrada por algunos negocios dedicados a la comunicación”, afirmó.
El presidente opinó que debe abrirse un debate sobre el rol de la prensa y propuso reflexionar sobre varios aspectos que para él son claves para regular los abusos de ciertos medios de información.
“¿Debe ser la prensa un contrapoder del Gobierno, como ellos mismos se definen cuando les conviene?” y “¿Cuál es el contrapoder contra el mayor poder fáctico de América Latina, que es la prensa?”.
Sin embargo, dijo que “el debate de fondo es si los medios de comunicación deben o no participar en política” y remarcó que ciertos medios “solo son contrapoder de ciertos intereses”.