Los detenidos en la base naval de Guantánamo no podrán cuestionar su detención ante tribunales estadounidenses, declaró un tribunal federal de apelaciones.
El fallo, del Tribunal Federal Apelaciones por el Distrito de Columbia, confirma la ley antiterrorista del presidente George W. Bush.
La ley permite a EE.UU. detener a extranjeros designados "combatientes enemigos" y autoriza a la CIA a interrogarlos agresivamente.