La ratificación de la sentencia a 25 años de prisión contra el ex presidente peruano, Alberto Fujimori, por dos matanzas y dos secuestros marca el fin de su carrera política, aunque sus defensores aseguraron que la batalla legal y electoral continúa.
El dictamen de la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia confirmó por unanimidad la condena contra Fujimori, emitida en primera instancia el 7 de abril de 2009, por la matanza de 25 personas en Barrios Altos (1991) y la universidad de La Cantuta (1992).
La sala ratificó que Fujimori (1990-2000) fue el “autor mediato” (al estar detrás de un aparato para cometer crímenes) de los “delitos de homicidio calificado y lesiones graves”, en ambas matanzas, aclaró el Poder Judicial en un comunicado de prensa.
Pero la sentencia también ratificó por mayoría (de cuatro magistrados a favor y uno en contra) que se cometió “secuestro agravado” contra el periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer.
Uno de los jueces opinó, que se cometió “secuestro simple y no agravado”.