Las grabadoras del vuelo 447 de Air France podrían estar dispersas en algún lugar de una vasta cordillera submarina a más de seis kilómetros (cuatro millas) debajo de la superficie del océano Atlántico.
En esas remotas aguas entre las costas de Brasil y África Occidental, las variaciones de temperatura y salinidad pueden reducir la visibilidad y entorpecer la detección de señales que emiten los artefactos. Y las cuadrillas de rescate están en una carrera contra el tiempo porque las “cajas negras” sólo emitirán señales por un mes.
Los aviones y buques de rescate hallaron más escombros del Airbus A330, pero el mar picado y los fuertes vientos retrasaron la llegada de los sumergibles de aguas profundas que podrían ser usados para detectar restos en el lecho marino.
Recordación.
Por otro lado, familiares y autoridades asistieron a un servicio ecuménico en la catedral de Notre Dame para recordar a las víctimas del accidente aéreo.
Se encendieron 228 velas en memoria de las personas a bordo del Vuelo 447.
Los familiares ingresaron rápidamente a la catedral sin hacer declaraciones.