La fiscal jefe de la Corte de La Haya está en desacuerdo con el fiscal colombiano sobre la posibilidad de que los máximos líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) no cumplan una pena en prisión como una manera de acelerar y garantizar la firma de la paz con el Gobierno de Colombia, según una entrevista divulgada ayer.
Eduardo Montealegre, fiscal general de Colombia, reconoció que “existen profundas diferencias” con Fatou Bensouda, alta funcionaria de la Corte Penal Internacional (CPI), en relación con “la pena para imponer” a los jefes rebeldes que “sean encontrados responsables por delitos de competencia de la CPI, como los de lesa humanidad y los crímenes de guerra”.
En entrevista con el diario El Espectador tras su reciente viaje a La Haya, sede del tribunal extranjero, Montealegre dijo que Bensouda considera que “sin prisión efectiva no hay justicia”.
El Legislativo colombiano aprobó en 2012 un marco legal para regular la terminación del conflicto armado que centra la investigación en los máximos responsables de los delitos, ello porque al sistema judicial del país le resulta imposible juzgar a todos y cada uno de los eventuales desmovilizados de las rebeldes Farc.
Como aún falta detallar las penas para esos máximos responsables, el fiscal Montealegre ha propuesto, en aras de evitar cualquier tropiezo en la negociación entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, pensar en castigos alternativos a la privación de la libertad.