Un equipo científico del Instituto Nacional de Salud de Bethesda (EE.UU.) ha abierto las puertas a la creación de una variante del cannabis para uso médico que anule las propiedades alucinógenas de la sustancia original, pero que conserve su capacidad analgésica.
En un estudio publicado en la revista digital "Nature Chemical Biology", los investigadores describen cómo modificando los componentes de los actuales medicamentos basados en los cannabinoides pueden lograrse sustancias que minimicen sus efectos secundarios. Este tipo de medicación lleva asociado un significativo deterioro psicomotor, lo que lo limita.
Se explicó que los efectos psicoactivos y analgésicos de la marihuana vienen determinados por su componente activo, el THC (tetrahidrocannabinol).