En total, el gasto militar mundial en la última década (1997-2006) creció un 37%.
China se convirtió el pasado año en el principal inversor en gasto militar en Asia, con $49, 500 millones, por delante de Japón, con $43, 700 y de India, con $23, 900 millones.
Estados Unidos gastó en el mismo período $528, 700 millones, mientras que Rusia se quedó en $34, 700 millones.
El volumen de armas convencionales que se vendieron en 2006 fue un 50% superior al de 2002.
China e India fueron los principales importadores, mientras que Estados Unidos y Rusia encabezaron la clasificación de exportadores.
Tanto Estados Unidos como la UE continúan proporcionando "grandes cantidades de armas" a Oriente Medio, "a pesar de que saben que se trata de una región muy peligrosa", señala en el documento Siemon Wezeman, jefe del proyecto de transferencia de armas del SIPRI.
El informe resalta el estancamiento o declive de la mayoría de formas de "violencia política armada" a principios del siglo XXI, en contraposición con el terrorismo, "en clara alza".
El anuario del SIPRI llama también la atención sobre la necesidad de la imparcialidad y la profesionalidad de los servicios de inteligencia.
Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China acumulaban a principios de 2007, 26, 000 cabezas nucleares, según el informe, los cinco países planean programas para modernizar sus arsenales.
El documento se destaca que las decisiones tomadas por estos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU permitirán la existencia de armas nucleares en sus arsenales hasta más allá de 2050".