La incertidumbre sobre la estabilidad del presidente de Venezuela Hugo Chávez se atizó ayer con rumores de un nuevo golpe de Estado y la inminencia de manifestaciones para exigir la renuncia del mandatario. Un nuevo manifiesto atribuido a militares que desconocen a Chávez fue publicado ayer por el diario opositor El Universal y los rumores sobre movimientos de tropas e insurrecciones ganaron hasta a funcionarios del propio gobierno de Chávez.
El vicepresidente José Vicente Rangel fue advertido la noche del miércoles de no aterrizar en el aeropuerto de Caracas porque sería puesto preso, informó el diario Ultimas Noticias en tanto que boca a boca o a través de la internet se esparcen versiones que incluyen hasta el día y la hora de presuntos alzamientos.
La oposición prepara para el sábado 15 una nueva manifestación para exigir la renuncia de Chávez y entre sus consignas incluirá el fin de la "politización" de las fuerzas armadas. La manifestación estará precedida de diversos actos en los días previos y evocará los dos meses que precedieron a las protestas del 11 de abril, jornada que dejó 17 muertos y prologó el golpe contra Chávez y la instalación de un efímero gobierno cívico militar.
La oposición no atenúa su empeño por derrocar a Chávez y dice que explora salidas institucionales, entre ellas una reforma constitucional para acortar el mandato del presidente y convocar a elecciones inmediatamente. El canciller Roy Chaderton aseguró ayer que "se pretende crear una imagen de inestabilidad y de inminencia de un derrocamiento del gobierno legítimo de Venezuela".
"Hay sectores más pequeños pero bien financiados y bien comprometidos que están tratando de derrocar al presidente Chávez", dijo Chaderton. "Se crean rumores, se difunden noticias falsas, se trata de crear inestabilidad y desajustes internacionales, de manera de que el país se vea frágil y por lo tanto vulnerable a un golpe", agregó.
Militares involucrados en el golpe de abril cuestionan al presidente por convertir a las fuerzas armadas en una expresión de su proyecto político. Al mismo tiempo sostienen que Chávez está creando cuerpos paramilitares encubiertos en los llamados "círculos boliviarianos", organizaciones de simpatizantes del gobierno que según el presidente cumplen tareas sociales.
El dirigente opositor Francisco Arias Cárdenas, dijo que "es imposible que exista una milicia boliviariana o una milicia armada con dineros del Estado y por otro lado una fuerza armada que va degenerándose".