Hungría, Eslovaquia, la República Checa y Polonia son más corruptos que cuando entraron en la Unión Europea hace ocho años, según un informe de Transparencia Internacional.
“La corrupción ha empeorado desde su integración en la Unión Europea (UE), esa es una de las lecciones del informe presentado”, explicó Miklós Marschall, vicedirector ejecutivo de la organización.
Cuando estos países todavía eran candidatos, aún cumplían con los requisitos de la Unión Europea para poder sumarse al club comunitario, un estímulo que, según el experto, desapareció una vez fueron miembros.
Posteriormente, los diferentes fondos europeos de fomento y de cohesión se convirtieron en una verdadera “tentación”, que se tradujo en el empeoramiento y profundización de la corrupción, opinó Marschall.