La ola de violencia que afecta a Guatemala se intensificó con el asesinato de otros dos chóferes del transporte de pasajeros, mientras que el presidente Álvaro Colom, ha llamado a la calma a la población, que vive bajo un clima de zozobra.
Uno de los chóferes fue asesinado en una colonia del municipio sureño de Villa Nueva, mientras que su ayudante resultó herido, según confirmaron los cuerpos de socorro.
Con estos suman 33 los chóferes del transporte público de pasajeros asesinados en lo que va de 2009, así como nueve ayudantes, dos empresarios, un inspector y ocho pasajeros.
En el 2008 murieron de forma violenta 85 chóferes, mientras que en el 2007 fueron 37, según las estadísticas oficiales.
Presionado por la ola de criminalidad que tiene en vilo a la población guatemalteca, Colom suspendió su viaje a Managua para participar en la reunión ordinaria del Sistema de Integración Centroamericana.