Los informes y advertencias llegaron ayer de lugares distantes como Gran Bretaña, Suecia, Sri Lanka, Tailandia y Hong Kong, donde los criminales aprovechan el caos para violar sobrevivientes o saquear los hogares de los turistas europeos que figuran como desaparecidos.
Por su parte, gobiernos, empresas, organizaciones humanitarias y millones de ciudadanos prestan ayuda financiera, militar, médica y psicológica a los supervivientes de la tragedia que dejó unas 145,000 víctimas mortales en Asia.
En total y según la ONU, 2,000 millones de dólares, serán consagrados por los diferentes gobiernos para ayudar a los damnificados.
Un experto tailandés dijo que intentó alertar al gobierno que un tsunami mortal podría estar aproximándose a las playas repletas de turistas, pero no pudo encontrar a nadie que contestara sus llamadas.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono anunció que Indonesia y otros países vecinos planean establecer un sistema de alerta para prevenir los desastres naturales, incluidos seísmos y maremotos.
"Para el trabajo deseo ver una Honduras libre de violencia, eso seguirá siendo mi gran lucha, así como velar por la educación de los niños y el desarrollo social y económico de mi Honduras", indicó.
Por su parte, la esposa del gobernante dijo que este año dedicará sus mayores esfuerzos a trabajar por los niños.