La convulsión política del país andino, ha tomado más fuerza con la aprobación del referéndum autonómico del Departamento de Santa Cruz, y con el llamado que hizo el presidente Evo Morales para efectuar un referéndum, en el cual la ciudadanía decidirá si él, su vice presidente Alvaro García Linera y los nueve gobernadores que rigen los departamentos bolivianos continúan en el poder, o culminan sus períodos.
Ante este panorama, la analista política Jimena Acosta, en conversación con Panamá América, apuntó que la coyuntura política del país "es un carnaval".
Acosta indica que es muy difícil definir cual será el futuro de Bolivia con toda esta revolución de consultas ciudadanas.
La analista explicó que si se "examina el panorama actual, es posible que el presidente Morales se ratifique en el cargo, además es probable que tres de los cuatro gobernadores se mantengan en el cargo, mientras que el resto de las gobernaciones queden en manos de la oposición".
"Ante estos hechos queda claro que la crisis se extenderá por varios meses más creando un fuerte costo político y económico para el país", recalcó Acosta.
Gastos.
El gobierno cuenta con todas las ventajas para promover su propaganda política, y se calcula que en el último mes el gobierno gastó $30 millones, para promover la nueva Constitución, las campañas contra los referéndums autonómicos y ahora se suma el referéndum revocatorio.
Autonomía.
"No creo que las luchas de autonomía de las gobernaciones pongan en peligro al Estado Boliviano como lo conocemos.