El mexicano Pablo Sebastián, un vigilante jurado reconvertido en escultor de arena en su tiempo de ocio, recrea en estos días de Semana Santa grandes figuras de Cristo en las concurridas playas de Mazatlán, en el noroeste del país.
Sebastián, quien vigila un restaurante junto al arenal de las playas de esta ciudad costera, acaba de representar a Jesucristo.