"Esa posición (de Dinamarca) es contra evidente, porque la Comunidad Europea declaró a las FARC como una organización terrorista, y en segundo lugar, la ONG aceptó haberle enviado dinero a las FARC; afirmar lo contrario no tiene sentido", dijo el ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt.
Señaló su interés por que "se reconozca el hecho" y se capture a los responsables "por hacer apología del terrorismo internacional".
"Como no los van a sancionar debemos estudiar una solicitud formal de extradición mediante un mecanismo de colaboración internacional", agregó.
Pero el miedo que rodea al SIDA es tan profundo que la revelación pública de la infección por VIH a menudo deja a los enfermos en el ostracismo social, y a veces son objeto de violentos ataques.
Una de las primeras surafricanas en decir públicamente que tenía SIDA, Gugu Dlamini, fue apedreada hasta la muerte por sus vecinos en 1998 mientras que en 2003 una víctima de una violación múltiple fue asesinada después de que informara a sus asaltantes de que estaba infectada con la enfermedad.
Algunos activistas responsabilizan al gobierno del presidente Thabo Mbeki, quien ha sido acusado de actuar demasiado lento contra la epidemia y sólo recientemente empezó a ofrecer medicamentos antirretrovirales en el sector público.
En Suráfrica, con unos cinco millones de infectados de VIH/SIDA, tiene la mayor cantidad de casos en el mundo. La enfermedad mata a más de 600 personas por día, dicen los activistas.
Las muertes por el SIDA usualmente se atribuyen a una"enfermedad prolongada", a la neumonía y otras causas secundarias.
Nacido el 26 de junio de 1950, Makgatho Mandela era abogado en el sector de los seguros, y tenía una imagen discreta.
Estaba casado y tenía tres hijos, quienes estuvieron en el anuncio de la muerte.