La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, manifestó ayer que las autoridades cubanas no tomarán represalias contra los ciudadanos de la isla que serán deportados, luego de permanecer más de dos meses de manera ilegal en la localidad de Turbo, en el noroeste del país andino.
"Nosotros hablamos con las autoridades cubanas en Bogotá, el director de Migración (Christian Krüger) les tocó ese tema de que no hubiera represalias y que colaboraran para cuando los cubanos lleguen allá", señaló Holguín en declaraciones públicas.
Cerca de 1,300 cubanos, entre ellos unos 260 menores de edad, se encuentran hacinados en una bodega de Turbo, a raíz del cierre el pasado 9 de mayo de la frontera con Panamá, desde donde pretendían seguir hacia Estados Unidos.
Los cubanos pidieron que Colombia los enviara en avión a México, pero eso fue descartado.