Cuba rechazó la expulsión de 14 de sus diplomáticos de Estados Unidos, que calificó de "nueva escalada agresiva", y aseguró que se tomará el tiempo necesario para responder "esta nueva provocación" de Washington, según un comunicado de la Cancillería local publicado ayer.
"El ministerio de Relaciones Exteriores rechaza esta nueva escalada agresiva del gobierno de los EU contra nuestro país y nuestras representaciones diplomáticas en Washington y Nueva York", dijo la nota.
Agregó que "Cuba se tomará el tiempo necesario para responder esta nueva provocación del gobierno de Estados Unidos". La víspera, siete diplomáticos cubanos de la misión cubana ante Naciones Unidas e igual número de funcionarios de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, recibieron la petición de abandonar EU por actividades incompatibles con sus funciones diplomáticas.
Por otro lado, la expulsión de 14 diplomáticos cubanos por parte del gobierno de George W. Bush es una "victoria pírrica" para Washington, diseñada como represalia por la represión de la disidencia, pero que sirve más a los intereses de La Habana que a los estadounidenses, estimaron analistas.
"Es una victoria pírrica" cuando un gobierno saca "a diplomáticos diciendo que son todos unos espías, y después corres el riesgo de que te boten también a tus diplomáticos, que también tienen la función de saber lo que está pasando en esa sociedad", dijo Arturo Valenzuela, ex jefe del buró latinoamericano de la Casa Blanca durante el gobierno de Bill Clinton.