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Cubano es el ganador 20,000 de la lotería


Tras esperar siete años con tanta paciencia como para olvidarse de que alguna vez pretendió emigrar, Jorge Luis León recibió con sorpresa hace unos días una noticia que cambiará su vida: Estados Unidos le concedió visas a él y a su familia.
Su rostro saltó a la fama además porque la Oficina de Intereses de Washington lo mostró como el ganador número 20,000 en este año de la lotería de visas, o "el bombo", como se conoce popularmente aquí este mecanismo para seleccionar a los interesados en ir a vivir al otro lado del Estrecho de la Florida.
Ya no lo esperaba. ¡Imagínese! "Todo el mundo se puso a llorar, la suegra me pidió que no nos fuéramos", dijo León, un artesano de 40 años entrevistado en su casa.
En 1994 anotó su nombre en un papel para introducirlo en un buzón en la Oficina de Intereses. Lo repitió una y otra vez hasta la última convocatoria del "bombo" vigente, el de 1998.
Consultada por el singular mecanismo, la sede diplomática indicó que de las 20,000 visas asignadas cada año a Cuba, un 70% sale por esta vía, un 15% corresponde a familiares "pedidos" desde Estados Unidos y el resto a refugiados.
Una computadora selecciona los nombres de los afortunados del "bombo".
Ajeno a la tecnología, León ahora mira hacia al futuro: "primero voy a ir yo solo. Mi esposa y los dos muchachos (11 y 16 años) se quedan aquí hasta que junte el dinero para llevarlos", explicó lleno de esperanzas.
"Fuimos a dar a la boca del lobo, podíamos ver, cuando las olas bajaban, la silueta de los edificios de La Habana", narró.
Finalmente pudieron alejarse de la isla y al día siguiente se toparon en alta mar con un crucero que aparentemente navegaba hacia México.
El barco se paró a unos 300 metros de la balsa y a pesar de que uno del grupo argumentaba que debían subir abordo, el resto decidió seguir por temor a ser mandados de vuelta a Cuba, ya que el crucero no llevaba bandera de EU.
A las 65 horas de la travesía los divisó el piloto argentino Guillermo Lares desde una avioneta de la organización "Hermanos al Rescate", con sede en Miami y que se dedicaba a buscar balseros en peligro en el estrecho de la Florida.
Lares les lanzó una botella de plástico, donde venía un pequeño envase con Coca Cola y un mensaje: "Bienvenido a la tierra de la libertad. La Guardia Costera viene en camino, Dios está con ustedes. Hermanos al Rescate".
Un buque de la Guardia Costera los rescató y mientras les practicaban un examen médico a bordo, escucharon ráfagas de ametralladora M-60. Habían hundido la balsa para que no representara un peligro para la navegación. Ahora, en Miami, está casado con una nicaragüense y tiene dos hijos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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