Al menos ocho cubanos, entre ellos un niño, llegaron ayer al sudeste de Estados Unidos procedentes de Cuba a bordo de un pequeño bimotor, que fue obligado a aterrizar en el aeropuerto de Key West, ubicado en los cayos de Florida a unos 150 km de la costa cubana.
Los ocho ocupantes del avión, un viejo aparato aparentemente de construcción rusa, fueron detenidos y eran interrogados por las autoridades de inmigración de Estados Unidos, según Judy Orihuela, portavoz del FBI (Policía Federal).
Las televisiones locales informaron inicialmente que el número de ocupantes era de 10, incluído una menor.
El avión fue interceptado y escoltado alrededor de las 10H00 locales (15H00 GMT) por dos aviones del servicio de aduanas estadounidenses, según la policía de Key West. Medios locales indicaron sin embargo que fueron dos aparatos de la fuerza aérea de Estados Unidos los que obligaron al pequeño avión a tocar tierra.
Washington tiene una política migratoria hacia los cubanos llamada de “pies secos, pies mojados”, según la cual los inmigrantes que logran llegar a tierra norteamericana obtienen generalmente la residencia. En cambio los “balseros” interceptados en el mar suelen ser devueltos a Cuba.