La protección de cuencas provee de agua dulce a muchas de las ciudades del mundo - y ahorra miles de millones de dólares. Este es el resultado de una nueva compilación de estudios de caso realizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
"Muchas de las grandes ciudades del mundo han entendido que protegiendo las áreas de las cuencas las hacen más rentables. En lugar de talar los bosques o drenar sus marismas, las están manteniendo sanas y ahorrando billones de dólares al no tener que pagar por la costosa infraestructura de almacenamiento de agua, limpieza o tener que traerla de otros lugares", dijo Mark Smith, director del Programa de Agua de UICN.
Jakarta, la capital de Indonesia, obtiene el agua dulce gratuitamente de unos 60 ríos que nacen en las inmediaciones del Parque Nacional Gunung Gede Pangrango. El agua tiene un valor estimado en 1,5 billones de dólares.
La capital de Venezuela, Caracas, depende de los ríos de los parques nacionales de Guatopo y Macarao para el suministro de agua dulce. Hoy en día, estos ríos continúan suministrando un caudal constante de agua dulce a esta ciudad de 5 millones de habitantes, que consume unos 17 mil litros de agua por segundo.
La protección de las fuentes de agua dulce también beneficia a la naturaleza. En el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica y sus alrededores, una mejor gestión de los ríos ha contribuido a mejorar el suministro de agua para algunas comunidades rurales locales , al mismo tiempo que ha evitado la pérdida de vida acuática en el parque.
"Los cinco ríos principales de Kruger han sufrido por la contaminación y el uso no sustentable del agua río arriba, que llevó a que algunos de ellos se secarán por completo.
Después de la implementación de un extenso programa que involucró el río, se ha visto un aumento en los caudales.
También algunas especies que habían desaparecido de estos lugares los han recolonizado, por lo que se estima habrá una recuperación.