Las elecciones legislativas rusas del domingo, en las que triunfaron el partido de Vladimir Putin Rusia Unida y sus aliados nacionalistas, incrementaron aún más los poderes del presidente ruso, aunque la OSCE, el Consejo de Europa y Estados Unidos manifestaron ayer sus dudas sobre el respeto de las reglas democráticas durante los comicios.
Las elecciones "no respondieron a los numerosos compromisos adquiridos por los países miembros de las Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y el Consejo de Europa en lo que respecta a las elecciones democráticas", declaró el jefe de la misión de observadores de la OSCE, Bruce George.
"El uso intensivo del aparato de Estado y del favoritismo de los medios de comunicación" por las fuerzas favorables a Putin condujo a "resultados electorales en gran parte falseados" y supone una "regresión" en el proceso democrático en Rusia, agregó.
Estados Unidos, por medio del portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan, aseguró que "compartía la preocupación" de sus socios europeos.
En un discurso televisado, Putin afirmó por su parte que "el Estado aseguró unas elecciones honestas, libres y abiertas" que representaban "un paso más en el fortalecimiento de la democracia en la Federación de Rusia".
La OSCE, los partidos de la oposición y los observadores independientes habían denunciado antes de los comicios una propaganda ultrajante por parte del "partido del poder" en los canales estatales de televisión y la utilización de todos los recursos posibles de apoyo y presión en todos los niveles del aparato estatal.
Con más del 37% de los votos por listas de partidos, de las que sale la mitad de los 450 disputados de la Duma (cámara baja del Parlamento), y más de un centenar de escaños por circunscripciones uninominales por las que se elige la otra mitad, Rusia Unida obtiene en total 222 escaños, casi la mayoría absoluta.
El partido del poder Rusia Unida, una formación de "aparachiks" liderada por el ministro del Interior Boris Gryzlov, dispondrá ahora con sus aliados de una mayoría constitucional de dos tercios que permite enmendar la Constitución, principalmente para alargar el mandato del presidente, explicó ayer la prensa liberal.
El ex presidente de la URSS Mijail Gorbachov, en general muy comedido en sus declaraciones, advirtió de la posible aparición de un sistema político "de tipo soviético".