El Gobierno argentino manifestó su "rechazo contundente a la violencia" por los enfrentamientos que hubo el pasado viernes entre un grupo de manifestantes y la Policía al finalizar la marcha para reclamar por la desaparición de Santiago Maldonado, que concluyó con una veintena de heridos y 30 detenidos.
"Cualquier discusión, cualquier diferencia, cualquier tema que nos separe se debe procesar en el marco institucional, del diálogo, de la democracia: no en el marco de la violencia, como se vivió anoche", afirmó el jefe del Gabinete de ministros, Marcos Peña.
El viernes, miles de personas reclamaron la aparición con vida del hombre de 28 años, quien fue visto por última vez el 1 de agosto, cuando participaba en una protesta de la comunidad mapuche Lof Cushamen en Esquel.
La manifestación estuvo protagonizada por las acusaciones de organismos de derechos humanos, familiares y sociedad civil contra la Gendarmería, que reprimió con balas de plomo y goma la protesta indígena en la que fue visto por última vez el joven, y contra el Gobierno, especialmente la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.