Las excavaciones que lleva a cabo el Ejército en cinco fosas comunes en el estado mexicano de Durango, de las que se han extraído un total de 201 cadáveres desde principios de abril, culminaron, informaron fuentes oficiales.
El jueves fueron hallados ocho cadáveres en una fosa y unas horas después las autoridades encontraron otros cinco cuerpos en ese estado del norte de México, dijeron fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública duranguense.
Los últimos cinco cadáveres fueron recuperados por el Ejército en un terreno ubicado en el barrio Valle del Guadiana, en la ciudad de Durango, capital de estado del mismo nombre, el cuarto más pobre del país.
En el casco urbano de esa ciudad fueron excavadas tres fosas más, mientras que la quinta se ubicó en la zona rural del municipio de Durango, en el área de San Ignacio.
Las mismas fuentes explicaron que el Ejército le ha comunicado a las autoridades locales que ya finalizó las tareas de búsqueda de cuerpos en las últimas cinco fosas.
Según el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, la mayoría de los fallecidos pueden ser víctimas de “ajustes de cuentas” y “secuestros” perpetrados por el crimen organizado.
La cifra de personas encontradas en fosas en Durango supera los 183 cadáveres hallados en otras localizadas en San Fernando, en el nororiental estado de Tamaulipas.
Estos últimos correspondieron a víctimas de secuestros arbitrarios, del cartel de “Los Zetas”.