La responsabilidad de la actual crisis alimentaria mundial es culpa de las naciones desarrolladas, coincidieron gobernantes centroamericanos, caribeños y suramericanos que discutieron el problema en Managua.
El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, dijo que la situación es resultado de "la hipocresía a la hora de tratar los más importantes asuntos en el tapete internacional", y fue especialmente crítico con Estados Unidos.
Según Arias, los $1,000 millones que EE.UU. ha dicho que puede destinar a la lucha contra la crisis alimentaria en los países más pobres es la cantidad que esa nación "se gasta en un día en Irak". El Gobernante costarricense dijo además que la Ronda de Doha que busca liberalizar el intercambio de bienes y servicios, es un ejemplo de esa hipocresía.