En el inicio de la Cumbre climática más grande e importante de la historia, los organizadores advirtieron ayer a los diplomáticos de 192 países participantes que ésta podría ser la mejor de las últimas oportunidades de alcanzar un acuerdo que proteja al planeta de las consecuencias calamitosas del calentamiento global.
Aunque todavía hay temas clave sin resolver, la conferencia de dos semanas organizada por Naciones Unidas, que corona dos años de negociaciones complicadas, comenzó con tono optimista luego de que varios países desarrollados y emergentes prometieron reducir sus emisiones de gases contaminantes.
La presidenta de la conferencia Connie Hedegaard dijo que la clave para un acuerdo es encontrar la manera de recaudar fondos privados y públicos y canalizarlos a los países pobres durante muchos años para que puedan combatir los efectos del cambio climático.
Hedegaard, ex ministra del Medio Ambiente de Dinamarca, indicó que si los Gobiernos desperdician esta oportunidad, quizás nunca haya una mejor.
“Esta es nuestra oportunidad. Si la desperdiciamos, podrían pasar años antes de que podamos tener una nueva y mejor oportunidad. Si es que llegamos a tenerla”, dijo.
El primer Ministro danés dijo que 110 jefes de Estado y Gobierno llegarán para los últimos días de la conferencia. La decisión del presidente estadounidense, Barack Obama, de asistir cerca del final y no antes se interpretó como señal de que un acuerdo está cerca.
La conferencia arrancó con videos de niños de todo el mundo que instaban a los delegados a ayudarlos a crecer en un mundo exento de un calentamiento catastrófico. En las cercanías, activistas ambientales competían entre sí para promover sus campañas contra la deforestación, por la energía no contaminante o el crecimiento con poco consumo carbónico.
Mohamad Shinaz, un activista de las islas Maldivas, se arrojó de pie a un tanque con cerca de 200 galones de agua helada para mostrar lo que la crecida del nivel del mar le está haciendo a su país.