Los tres dirigentes afirmaron su “rechazo de la violencia bajo todas sus formas”, según un comunicado conjunto leído por el ministro egipcio de Información, Safuat al Sherif, al término de una cumbre tripartita que finalizó poco antes de medianoche (21h00 GMT) en Sharm el Sheij (este de Egipto).
Según ellos, “la iniciativa de paz árabe adoptada por la cumbre de Beirut (en marzo) es la base de toda iniciativa árabe para alcanzar una paz justa y global”.
Además, reiteraron “la determinación sincera de los árabes de alcanzar la paz” con Israel, según el texto.
Este rechazo formal de la violencia por los países árabes llega tras varios llamamientos estadounidenses para que los dirigentes árabes condenasen los atentados suicidas. Israel postergó ayer “por el momento” un ataque que tenía previsto realizar en la Franja de Gaza ante la presión internacional para que el Oriente Medio logre una pausa en la violencia a fin de dar otra oportunidad a los esfuerzos diplomáticos.
La postergación del ataque planeado contra activistas palestinos, ampliamente anticipado tras el atentado suicida del martes, extendió la pausa en el conflicto entre israelíes y palestinos tras el fin del asedio de 39 días a la basílica de la Natividad en Belén.
Sin embargo, los tanques y las tropas que se concentraron en los alrededores de los enclaves palestinos continuaban allí, dijeron a Reuters fuentes militares.
Un enviado de la Unión Europea, Miguel Moratinos, dijo que 13 de los militantes palestinos que estaban en la basílica, que luego fueron enviados el viernes a Chipre como exiliados, viajarán hacia un tercer país como hombres libres.
Israel ha dicho que todavía estaba estudiando si pediría o no la extradición de los 13 militantes “cuyas manos están manchadas con sangre”, citando su presunta participación en atentados suicidas que mataron a docenas de israelíes desde el levantamiento palestino contra la ocupación israelí hace 19 meses.
Después de reunirse con los activistas en un hotel de Larnaca, en Chipre, Moratinos dijo que estaban aguardando los “últimos ofrecimientos” de exilio en países de la UE, posiblemente para mañana.
Después de eso, poco a poco Eleta fue forjando a una de las más grandes figuras del boxeo universal.
Panamá vio coronarse a Alfonso Frazer ante el argentino Nicolino Loche el 10 de marzo de 1972, lo que lo motivó e hizo sentir ansias a Durán por disputar un título mundial.
Contrató el mejor equipo para entrenarlo, entre ellos a Ray Arcel y Freddy Brown.
Arcel había preparado a 26 campeones mundiales, entre ellos al imbatible monarca estadounidense de origen italiano Rocky Marciano.
Freddy Brown, quien era el acondicionador de Durán, se convirtió en su sombra e incluso se lo llevó a dormir para su casa y siempre lo tenía bajo su mira.
Recordemos que Ismael Laguna perdió su cetro ligero ante Ken Buchanan. Luego de esto Eleta conversó con el presidente del Madison Square Garden y le dijo que tenía al próximo campeón de los ligeros.
El vaticinio de Eleta se cumpliría cuando Roberto Durán ganó su primer título el 26 de junio de 1972 en Nueva York, noqueando en el décimo tercer asalto a Ken Buchanan, logrando anexarse el cetro ligero de la AMB. Don Carlos Eleta atesora muchas anécdotas de su relación como apoderado y hasta casi padre de Durán, tan así que el boxeador lo llamaba “papá”. Estas son algunas de esas memorables anécdotas.
Cuando peleó con Buchanan en el Madison Square Garden de la ciudad de los rascacielos, no se dejó amilanar por la majestuosidad del coliseo como le pasaba a otros peleadores. Por lo que terminado el pleito le dijo a Eleta: “Papá, lo noquee para que nos vayamos rápido a comer helado”, esa es una de las golosinas favoritas del boxeador.
Estando en México, el rival de turno golpeó fuertemente la nariz de Durán haciéndolo sangrar. Ante esto, “El Cholo” se enfureció y lo remató en el tercer asalto, exclamando al concluir: “Oiga papá me dio rabia y lo liquidé porque me rompió la clavícula”, haciendo referencia a la nariz.
Cuando peleó con Esteban de Jesús, fue favorecido al dársele la esquina lejos de los reflectores de televisión, ya que el calor afecta a los púgiles. Durán se negó ubicarse ahí aduciendo que las brujas le habían recomendado sentarse en la otra esquina. Eleta lo calmó diciéndole que ya él había hablado con ellas y no había problemas.
Y una vez que peleaba en Monagrillo, Herrera, el locutor narraba la incidencia de la pelea: “Durán sube la guardia, gancho de Durán, Durán baja la guardia, Durán sube la guardia...”.
Ante lo cual los monagrilleros, que no se andan con cuentos para inventar chistes exclamaron: ¡Carajo estos militares andan metidos en todo, ya ni dejan ni pelear al Cholo!”.