El Gobierno británico no prohibirá la construcción de nuevas centrales de carbón mientras se desarrolla nueva tecnología para reducir sus emisiones de CO2, según el ministro de Energía, Ed Miliband.
En declaraciones que publica el diario Financial Times, el político laborista da a entender, sin embargo, que se impondrán controles medioambientales mucho más estrictos a las centrales de ese tipo ya existentes y subraya la necesidad de aplicar esa nueva tecnología tan pronto como sea posible.
Miliband deberá decidir el próximo año si aprueba o no la solicitud de la empresa Eon de construir una central alimentada por carbón en Kingsnorth, en el condado de Kent.
Esa central, a la que se oponen los grupos ecologistas y el Partido Conservador, se considera la punta de lanza para centrales térmicas.