Ayer se realizó el lanzamiento del programa de mantenimiento preventivo de escuelas a un costo de 643 mil 800 balboas, en un acto que tuvo como escenario el centro educativo Louis Martinz de San Miguelito, en el que participaron diferentes sectores de la educación.
Se trata de un plan intensivo para realizar mejoras en unas 682 escuelas, incluyendo pintura, reparación de mobiliario, cambios de accesorios eléctricos y grietas en las paredes, centros considerados como prioritarios por sus condiciones.
El presidente de la República, Martín Torrijos, quien participó del acto, señaló que este programa está fundamentado en la estrategia de desarrollo humano, donde la participación de los padres de familia, educadores, autoridades docentes y administrativas están forjando algo cuyos frutos podrán verse en un futuro inmediato.
Destacó que "el Estado pierde millones de dólares todos los años por no dar mantenimiento a los equipos e infraestructuras, como si los bienes del Estado por ser de todos, a veces parecieran no ser de nadie, motivo por el que se encuentran huérfanos de cuidado".
Para el ministro de Educación, Juan Bosco Bernal, este programa, apoyado en las direcciones regionales y los directores de centros educativos, pondrá a disposición de los padres y madres de familia los recursos económicos y materiales para ejecutar directamente bajo su responsabilidad las tareas relacionadas con el mantenimiento preventivo de los centros.
Se trata de un nuevo pacto educativo de responsabilidad compartida tanto en el éxito como en el fracaso del proyecto, señaló Bernal.
Para el titular de la cartera, una cultura de mantenimiento preventivo y una buena administración de los recursos y materiales disponibles, puede garantizar el funcionamiento de las escuelas en forma ininterrumpida.
Para tal fin es necesario rescatar la vieja relación entre escuela y padres de familia con su comunidad, para lo cual se requiere la aplicación de una estrategia vinculante.
Gabriel Moreira, coordinador de la Asociación de Padres de Familia de la región de Colón, considera la iniciativa como buena, pues demuestra el interés de preservar los centros escolares en buen estado.
Esta iniciativa tiene el objetivo de unir esfuerzos entre la comunidad educativa para la seguridad y mantenimiento de estas instalaciones.
La tarea de determinar las necesidades de mantenimiento estará a cargo de los directores de las escuelas y padres de familia.
Las escuelas de los 682 centros seleccionados fueron escogidos por cada región educativa tomando en cuenta sus condiciones.
En la región de Bocas del Toro son 65, Chiriquí 86, Coclé 85, Colón 51, Darién 24, Herrera 47 y Kuna Yala 22 centros. Los Santos 28, Panamá Centro 59, Panamá Este 24, Panamá Oeste 68, San Miguelito 25 y Veraguas 98 centros educativos.
Corresponderá a los directores regionales efectuar las auditorías para garantizar el buen uso de los recursos.