El exilio cubano en Miami calificó de “vergonzosa” y “deplorable” la resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) que anula la suspensión a Cuba impuesta en 1962 y que abre la puerta para que la isla caribeña se reintegre a ese organismo.
Ninoska Pérez, directora del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), dijo que la OEA inició el capítulo más “bochornoso” de toda su historia con la decisión acordada en su XXXIX Asamblea General en San Pedro de Sula (Honduras).
“Es una vergüenza en todo sentido. Se debieron haber impuesto condiciones porque Cuba es un país donde todavía no hay libertades individuales, ni libertad de prensa ni elecciones y tiene presos políticos. La verdad, no me explico cómo asumieron esta resolución”, expresó la activista.
Pérez consideró también “lamentable” que Estados Unidos se “prestara en complicidad con países que, al igual que Cuba, tienen poco respeto por la democracia y mucho menos por las víctimas de las dictaduras”.
En tanto, el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, reiteró que lo decidido en la Asamblea General de la OEA, “no modifica en nada lo que Cuba pensaba sobre no regresar a ese organismo”.